Tres generaciones de nuestra familia con más de setenta años de historia, han transcurrido entre las paredes de nuestra bodega. En 1935 empezó a gestarse el proyecto que aún hoy mantiene firme y con orgullo el principio que impulso su fundador, José Iglesias Carrellán: calidad, mimo y respeto por la cultura del vino. Valores transmitidos a sus herederos con la ayuda de un grupo de hombres entregados a la bodega como algo propio.